jueves, 18 de marzo de 2010

Cada vez más cerca...

Hola a todos!! quiero enseñaros y compartir con todos ustedes el otro encuentro del que os hablé, mi perseguido, mi deseado, mi más esperado encuentro...




Pues bien, llevo bastante bastante tiempo detrás de poder ver y fotografiar un animal que desde hace muuucho tiempo ya me cuativó, el dueño, el rey, el diablo de los matorrales, el escurridizo meloncillo... Cuando lo ví por primera vez tendría unos quince años, fíjate si hace tiempo ufff, teniendo en cuanta que ahora tengo taitantos jejejje..., bueno, ese día paseaba por los alrededores de una laguna, cuando de pronto, a lo lejos, un animal de color gris, del tamaño de un gato y con una cola que me pareció que terminaba en un mechón negro se cruzó fugazmente perdiéndose entre los matorrrales, fue un par de segundos, visto y no visto, pero lo suficiente para que se me quedase grabado ese color del pelaje y su característica cola... En ese momento no sabía de qué animal podría tratarse, entonces pensé, un gato montés?, no, no puede ser era distinto, y en este lugar no creo que haya y además era diferente..., una gineta? pensé, no, no puede ser este era distinto y era completamente gris... En aquellos momentos sabía del meloncillo por haberlo visto en al gún libro pero no sabía si quiera si por esta zona abundaba y en ese momento no lo asocié... Desde aquel momento una tremenda intriga nacía en mi interior, ese animal que aún no sabía de qué se trataba despertó en mí una enorme inquietud, sabía que iba a ser muy importante para mí, quería saber que era quería saber más, quería volverlo a ver... Cuando regresé de ese paseo busqué en libros impaciente que podía ser, hasta que ví un dibujo de un animal con cortas patas, alargado, grisáceo, y con una cola terminada en un mechón negro..., entonces dije, éste!!, éste es!!, ese era el animal que fugazmente se perdió entre los matorrales como si se lo hubiese tragado, silencioso, rápido y esquivo... Desde ese día, el diablo de los matorrales, como le llaman en uno de los mejores documentales que he visto sobre éste..., desde ese día este animal fue muy importante para mí, lo difícil fue volver a tener un encuentro con él... Pasaron los años y no volví a verlo..., entonces desde que cayó en mis manos la herramienta que me faltaba y que ya es una parte de mí, yo creo que ya es un 50% de mí..., entonces desde que tuve en mis manos esta herramienta, decidí volverlo a buscar, para cuando lo volviese a ver esta vez traérmelo impreso, ya no solo en la memoria sino en el sensor de mi cámara, ahora volví a ir tras él... Entonces me puse manos a la obra, este animal se ha vuelto en una obseción y una meta para mí, me puse a investigar sobre él, en algunas ocasiones me lo encontré muerto en la carretera, mira que he andado y andado por el campo y nada, ni rastro del diablo de los matorrales, hasta que decidí saber más sobre él para encontrarlo... El secreto en la búsqueda de mamíferos, de éste y de otros, está en conocer su hábitat, saber sobre sus costumbres, sus rastros, los lugares que frecuenta..., investigando sobre todo esto he conseguido localizarlos, y bastante bien, solo hay que saber sobre él... Una vez localizado sus rastros y sus pasos, solo he tenido que ir en el momento oportuno..



Bueno, os cuento este maravilloso encuentro y lo más importante, sus imágenes... Tuve la ocasión de verlo por donde frecuentaba, fue fugazmente, como esa vez hace tantos años, un par de segundos tardó en escabullirse entre el matorral..., hasta que el viernes pasado por la tarde, hora en la que ellos tienen bastante acitividad, fuí a buscarlos de nuevo, cámara en mano andaba despacio, pensé que ya no lo vería cuando de pronto a los lejos lo ví, allí estaba cruzando, pero esta vez se detuvo un instante al verme, se paró tal y como lo podéis ver aquí abajo y me miró, no sé si llegaría a olerme, pues estos animales tienen un olfato muy bueno, pero sí me vió, yo inmóvil agarré la cámara y solo me dió tiempo a disparar un par de veces, cuando rápidamente se volvió a perder... Por fin, por fin lo capturé, por fin conseguí la toma que tanto había soñado, había conseguido fotografiar al meloncillo... Rápidamente miré las fotos en la pantalla de la cámara por si algo había fallado, pero no, lo había captado, lejos pero lo había conseguido fotografiar...





Emocionadísima y rebosante de felicidad, decidí ir al día siguiente muy temprano, pues las primeras hora de la mañana y últimas horas de la tarde son las hora de mayor actividad del meloncillo..., entonces fuí temprano, me recorrí el camino, pero no lo ví, ni rastro de meloncillo, hasta que llegue a un punto distinto a donde lo había visto el día anterior, pensé que ya había llegado tarde, ya el sol estaba alto y ya no lo podría ver... Un poco desanimada me puse a fotografiar plantitas para aunque sea no irme con las manos vacías, y de pronto giro la cabeza y buafffff..., se cruzó uno, no me dio ni tiempo a reaccionar, la cuestión es que uno o dos segundos después cuando aún no me había dado tiempo a asimilar que me había pasado delante de las narices y no había reaccionado, pasó otro, y entonces ya cogí y agarré la cámara rápido y disparé, no sabía ni como tenía ajustada la cámara seguramente mal, porque estas cosas ocurren en el momento más oportuno..., fue entonces cuando salió otro, noooo, no puede ser y otro, y otro.... Increíble cinco o seis meloncillos me habían pasado por delante, rápidos, silenciosos y sin detenerse, pero uno tras del otro, es una menera que tienen estos animales para esquivar a los depredadores, en su mayoría rapaces... Entonces disparé como pude, y cuando miré las fotos seguidamente nooo, el horror de los horrores, tenía la prioridad a apertura y el lugar era muy sombrío, por lo que se me ajustó una velocidad lentísima para poder capturarlos... Bueno, os dejo aquí abajo para que os echéis unas risas como pillé a los meloncillos esta vez, parecen fantasmitas..., todos movidos horrible, no sabéis que impotencia me entró...



Bueno aquí en esta de aquí abajo podéis ver los meloncillos fantasmas uno tras el otro corriendo, para que veáis que eran varios...

y esto de aquí abajo no sé si es un meloncillo o una trucha con patas...



En fin, que se le va hacer estas cosas ocurren..., al día siguiente volví a ir al mismo sitio, esta vez me fuí mucho antes y me quedé a la espera tras unos matorrales, pero ni rastro de los meloncillos, pero ya los tenía localizados, ya sé por donde andan y a qué horas, sus pasillos, ya sé donde están..., solo es cuestión de mucha paciencia y mucha suerte...




Pues bien, hasta aquí es hasta donde os iba a contar el otro día, pero es que ayer mismo me fuí otra vez a buscarlos por la tarde..., y justo en el pasillo que ví el primero, ví a lo lejos, pero muy lejos a uno trotando de espaldas a mí, este parece que ni si quiera me vió, cuando ya se perdió de nuevo en el matorral, aquí abajo os lo muestro..., pero como ya tengo experiencia, primera regla, depués de ver un meloncillo ni te muevas que seguramente aparezca otro, y en el mejor de los casos hasta seis..., y efectivamente, a los dos minutos salió otro detrás, esta vez ya iba preparada, cámara con los parámetros bien ajustados, inmóvil y agachada...



Entonces se cruzó este que os muestro aquí abajo..., esta vez sí, esta vez lo conseguí, por fin conseguí una toma decente del meloncillo, mi querido y perseguido demonio de los matorrales...


y aquí ya se volvió a perder...



Luego decidí quedarme a esperar en ese mismo lugar, a la media hora, después de pasar mucho frió y con los moquillos congelados, a lo lejos veo un bulto quieto, era otro, o el mismo que estaba de vuelta, el bulto quieto me miraba fíjamente, esta vez si me vió, aún así siguió hacia mí, ufff ya me puse nerviosita, pero que vá se cruzó un par de veces y de nuevo, se perdió en el matorral..., luego me esperé otra media hora más pero ya no aparecieron más, y ya tenía el cuerpo entumecido así que ya me fuí...





Bueno amigos, esto nada más que ha sido el comienzo, ya he conseguido la primera parte que es coseguir poder dar con ellos, verlos y fotografiarlos, pero poco a poco me iré acercando más, hasta conseguir una toma que quite el hipo..., os lo prometo, lo conseguiré... No sabéis la ilusión que me hace poder compartir esto con ustedes, uno de mis momentos más esperados desde que ese día el pequeño diablillo se me cruzó, el diablillo de los matorrales, odiado por muchos y llamados alimañas..., pero para mí será siempre el rey del matorral... Como siempre, muchas gracias por seguirme...

9 comentarios:

aocon dijo...

Hola Esmeralda, felicidades por esta entrada, la verdad es que me has contagiado tu ilusión. Yo no conocía este animalillo, creo que nunca lo he oído nombrar, al denominarlo meloncillo me ha resultado curioso y desconocido. Las imágenes no tienen desperdicio, incluso las que comentas que están movidas por lo inesperado del encuentro pues también tienen su valor porque nos estás introduciendo totalmente en la acción aun siendo meros espectadores, con tu voz y esas imágenes tan bien coordinadas creas el ambiente del acecho y desde luego tu amor por este ejemplar. Genial gaditana, felicidades, se te nota mucho que esto lo llevabas buscando hace tiempo, ya lo has conseguido y estoy seguro que pronto nos enseñarás más cosas de este interesante animalillo del bosque. Besossss...

Fernando R. Diz dijo...

JOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!
¿Cuándo vamos?
La verdad es que estoy más liado que poco, pero me das un montón de envidia (sana, por supuesto).
Mi más sincera enhorabuena!! Aunque parezca el fruto de la casualidad, es realmente fruto de muchas horas y mucho tiempo de esfuerzo recompensado.
Enhorabuena, porque la toma es más que decente!

M@nuel dijo...

La perseverancia da sus frutos. Seguro que conseguirás la toma deseada. Te felicito por haber conseguido estas fotos porque no son fáciles de hacer. Un abrazo.

Julián Andrade dijo...

Me alegro que por fin hayas conseguido fotografiar lo que vistes por primera vez hace cinco años. Has conseguido trasmitirnos la emoción de tu captura. Enhorabuena.

Ars Natura dijo...

Es como todos los animales, primero hay que saber sus costumbres y luego buscarlo en el sitio debido. Aunque también hay veces que se ven de manera fortuita.

Jose Manuel dijo...

Hola Esmeralda. ¡que fotos para enseñar y guardar para siempre! Yo tengo unas cuantas primaveras mas que tú y nunca conseguí una foto de ellos. Los he visto varias veces, pero siempre mientras conducía cuando cruzaban la carretera y durante un par de segundos.
Enhorabena por tus fotos.
Envidia sana, eh!

Ricardo Baticón dijo...

... y nosotros encantados de que sigas compartiendo posts así de chulos con nosotros, Esmeralda. Me lo he pasado muy bien leyéndote y disfrutando de las fotos "a la caza del Rey del matorral"!

Un saludo!

manuel mateo dijo...

¡Hola, Esmeralda! anteayer te puse un comentario que no ha aparecido; pero bueno, te lo vuelvo a poner y en paz. Como siempre, disfruté de tu forma de narrar y de tus imágenes, que aunque como tu dices, no sean de gran calidad, tienen un gran valor documental, pues como dice uno de los comentaristas amigos, son dificiles de captar, y eso ya tiene un valor.Por otra parte quiero felicitarte por haberlo conseguido y creo que no serán estas las últimas que consigas, pues estarás detrás de ellos muchas jornadas, hasta que consigas LA MEJOR.¿Felicidades! Saludos.

Abi E. dijo...

Hola Esmeralda, como decimos por aquí el que la sigue la consigue, y tu al fin lo has conseguido fotografiar al meloncillo. Muy bueno.

Un besazo
el lio de Abi