martes, 25 de septiembre de 2012

Aves de plumas iridiscentes

Estimados amigos,

recién regresada de las vacaciones creo ya es hora de ponerme al día... Antes de contaros las inolvidables y apasionantes experiencias en un recorrido por el norte peninsular, publicaré por fin esta pequeña entrada que dejé por terminar antes de irme y que no me gustaría quedara en el tintero... Pronto os traeré las otras entrañables y nuevas experiencias vividas en el mundo natural.

Bueno, con un poco aún de descontrol y retomando lo anterior, brevemente hablaré hoy de dos aves, dos aves que seguramente muchos conocéis muy bien pero que probablemente algunos no hayáis tenido ocasión de observar, ya sea porque en el lugar donde vivis no habitan o porque no son aves excesivamente conocidas. 

Son dos aves muy parecidas y que podrían hasta crear confusión dado el caso, si no fuese porque una de ellas desapereció hace ya muchos años en la península, ahora, gracias a un programa de reintroducción del que ya hablé en su día, se está intentando que se establezcan de nuevo en nuestros territorios. Son dos bonitas aves de plumas iridiscentes, de pico curvo y con cierto carisma, ambas pertenecen a la misma familia con algunas pequeñas diferencias que observaremos hoy aquí, las protagonistas de hoy son el Morito y el Ibis eremita.


El Morito (Plegadis falcinellus) es un ave de color oscuro, de porte mediano, patas larga y pico curvo. Sus plumas de aspecto metálico, tienen la peculiaridad de reflejar colores iridiscentes cuando  incide la luz en este. Es un ave cuya vida está muy ligada a los humedales, zonas encharcadas y campos de cultivo. Se suelen observar en grupos, aunque también es posible observar algún individuo aislado. El morito pertenece a la familia Threskiornithidae, la misma familia a la que pertenece su prima hermana el Ibis eremita (Geronticus eremita), otra ave de aspecto muy parecido, pero algo más grande y con la peculiar característica que posee la cabeza y parte del cuello desprovistos de plumas, dejando apreciar su color de piel rojiza. Destaca también en ella un penacho de plumas en la nuca, adorno que le otorga cierta elegancia. 

Este otro ave de la misma familia que el morito, se encuentra actualmente en dos núcleos muy reducidos en el suroeste de marruecos, pero también era un ave que habitaba centro Europa y en la península también era posible observarla, testimonio de ello fueron diferentes restos encontrados de en la península sumado a algunas reseñas bibliográficas encontradas en viejos libros.  Varios factores como su persecución y pérdidas de hábitat hizo que este ave desapareciera y se confinase a las reducidas poblaciones  mencionadas. Como he comentado actualmente se está intentando introducir de nuevo, liberando individuos los cuales ya han llegado a establecer algunos nidos con éxito de cría en el sur de la provincia de Cádiz.


Como podréis apreciar en las fotografías son dos aves de aspecto y plumaje muy parecido, solo con las pequeñas diferencias que os he descrito en su morfología. Habría que añadir a esto algunos aspecto en su comportamiento y hábitat, siendo el Ibis un ave que frecuenta en menor medida los humedales y en gran medida terrenos más áridos y campos de cultivos, donde encuentra entre la tierra y bajo las piedras insectos y pequeños vertebrados como reptiles o micromamíferos. Gusta también de cortados y zonas escarpada donde establecer sus nidos, contrario al morito que suele establecer estos en árboles y arbustos, muy ligados a la colonias de garcillas bueyeras.



Os dejo algunas fotos más de estas dos similares, y preciosas aves de plumas iridiscentes, una de ellas el morito, en creciente expansión y bien establecida, y otra, el ibis eremita, casi extinta aunque esperemos con un futuro más alentador...






En breve os traeré las nuevas e interesantísimas incursiones en el mundo natural, entre ellas el intento de avistamiento de dos de las grandes reliquias que aún tenemos entre nuestros bosques, dos de los grandes mamíferos que aún tenemos y que requieren de una íntegra protección, el precioso oso pardo y el perseguido y perseguido, lobo ibérico... ¿Lo conseguimos ver o no lo conseguimos, llegamos a tener el gran honor de observar salvajes a estos dos impresionantes animales...?, todo esto y más os lo contaré en el siguiente capítulo...

Como siempre, muchas gracias por vuestra visita...

7 comentarios:

Luis Jiménez dijo...

Buenas entrada. Muy interesante. ¿Es La Janda?. Si no lo es, se parece mucho.

Un saludo.

Antonio Ruiz dijo...

Bienvenida, mujer de mundos.

Nos tenías abandonados a tus lectores de blog.

Muy buen post, Esmeralda, muy bueno.

Abrazos.

Abilio Estefanía dijo...

Hola Esmeralda, intrigado me has dejado con lo de ver el oso y el lobo en estado libre.
Estas dos aves que nos traes hoy no las había visto nunca, aunque si había oído hablar de ellas. A ver si se recuperan.

Besos

Esmeralda dijo...

Hola Luis, algunas sí son en la Janda, otras en el brazo de Este.

Antonio que más quisera yo ser mujer de mundos..., eso significaría tener muchos conocimientos...

Abi gracias, a ver si tengo tiempo y pronto os lo enseño.

Gracias a todos

Jorge dijo...

Hola Esmeralda
A lo mejor te interesa esta entrada reciente sobre, precisamente, la irisación de las plumas del ibis eremita, en nuestro blog sobre la conservación de la especie.
http://ibiseremita.blogspot.com.es/2012/08/la-coloracion-de-las-plumas-de-las-aves.html

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Vash Crockett dijo...

Preciosas aves

Un saludo