martes, 30 de julio de 2013

Aquel lugar...

Si lo confieso, parte de la culpa de mi pasión por la naturaleza la tiene Heidi, si Heidi aquella niña que se fue a vivir a los Alpes con su abuelo de largas barbas blancas, y que vivía en una cabaña perdida en la inmensidad de aquellos hermosos parajes de los Alpes suizos. Si recuerdo como la envidiaba, yo quería ser como ella y estar allí perdida rodeada de cabras, y siguiendo a cualquier animalito que se me cruzase... Ay..., yo sentía lo mismo que esa niña os lo aseguro... Pero ahora, ahora ya tengo mis propios y particulares paraísos, si es cierto que me gustaría vivir en los Alpes no os digo que no, pero creo terminaría echando de menos, esos hermosos rincones que visito de vez en cuando. Cuando llevo tiempo sin verlos los necesito, necesito verlos necesito palparlos, necesito sentirlos necesito respirarlos... Entonces me vuelvo a sentir como esa niña, a la que cualquier detalle le fascinaba y se le perdía la cabeza cuando estaba en ese lugar, ese lugar que sentía, en lo más profundo de su corazón...


4 comentarios:

Manuel Antonio Aragón Medina dijo...

Hola Esmeralda.
Esa sensación que comentas creo que la compartimos muchos de los amantes de la naturaleza, y aunque no siempre nos es posible disfrutar de ella como quisiéramos, al menos, y como bien reflejas en tu bella fotografía, de vez en cuando nos compensa ese tiempo de que disponemos.
Felicidades por todo.
Un saludo.

Juan Carlos Gutiérrez López dijo...

Que recuerdos con Heidi,bonita foto.Un saludo.

Juan García dijo...

Yo creo que todos los amantes de la naturaleza tiene su rinconcillo donde evadise de todo y quien no lo tenga se lo recomiendo jaja
Hombre yo de heidi....he sido más de Pokemon la verdad,que al fin y al cabo tambien te enseña a rspetar a los seres vivos por muy raritos que sean jeje

Salu2

manuel mateo dijo...

Un lugar encantado y encantador.Una preciosa toma, Esmeralda.Felicidades. Saludos cordiales.