jueves, 26 de abril de 2012

Ranitas verdes

Curiosamente todos los días pasaba por su lado pero nunca me había percatado de ello, puede que no me imaginaba encontrarlas en ese lugar. Pero ahí estaban, mirándome, bueno, no solo a mí sino a todos los compañeros de mi trabajo cuando pasábamos por delante de sus cuerpecitos perfectamente mimetizados. Ocultas entre las hojas de las yucas, pitas y demás plantas del jardín se encuentran escondidas. 

Contrariamente a lo que yo pensaba, que estas ranitas solo salían al atardecer y que era solo posible observarlas ya entrada la oscuridad, las ranitas verdes del jardín de mi trabajo me han demostrado que esta conjetura que yo creía y que era irrebatible, es totalmente incierta. El otro día a las 15:00 h exactamente, se encontraban muy felizmente soleándose en las hojas más iluminadas de la pita de la entrada. El sol del medio día era muy fuerte y sin embargo allí se encontraban, tan tranquilas, exactamente como los "guiris" hacen por estos lares a pleno sol de Agosto. Luego, buscando información en los libros leí, que durante su época reproductora se suelen ver por el día con facilidad. Bueno, mi conjetura no era del todo incierta...
Se trata de la ranita meridional (Hyla meridionalis), no de la ranita de San Antonio (Hyla arborea), de apariencia prácticamente igual a esta pero con la diferencia de esa línea que se puede apreciar comienza detrás  de sus ojillos. En la ranita meridional esta línea solo llega hasta sus extremidades anteriores, hasta las axilas podríamos decir, mientras que en la ranita de San Antonio esta línea se prolonga desde los ojos hasta bien entrado su vientre.

Estas ranitas son ranas arbóreas, podríamos decir no tan acuáticas como sus primas las ranas comunes (Rana perezi), en vez de pasar tanto tiempo en el agua estas parece hacen su vida más tiempo subidas a las plantas y árboles, eso sí requieren de bastante humedad.
Como podéis apreciar su color de piel es verde intenso. Mucha gente piensa que ese verde tan alarmante es señal de rana venenosa, creencia totalmente equívoca, pues precisamente, ese color tan intenso tiene una finalidad algo más pacífica, gracias a este color consiguen camuflarse de mejor manera entre las hojas y ramas por las que se desenvuelven pasando totalmente desapercibidas, ya sea para esquivar a posibles predadores o para no ser vistos por sus presas .

Os dejo pues un par de fotos más de esta simpáticas ranas, que ya de pequeña puede encontrar por primera vez subidas a un moral, desde entonces me dejaron fascinadas por lo bonitas que son. Y hoy las encuentro de nuevo muy cerquitas de mí, así que todos los días podré disfrutar de ellas, de hecho hoy mismo las he ido a ver, y ahí siguen, tranquilas y soleándose como todos los días entre las plantas del jardín...


Como siempre, gracias por vuestra visita...

6 comentarios:

Ars Natura dijo...

Recuerdas la que vimos en Los Alcornocales? Esa también estaba en una hoja a plena luz del día...

Abilio Estefanía dijo...

Hola Esmeralda, has tenido una modelo de lujo.

Besos

Antonio Ruiz dijo...

Hola Esmeralda, unas fotos preciosas. Supongo que lo pasarías en grande mientras estabas con ellas.Enhorabuena.

Luisa dijo...

Arreglando mi jardín me percaté de la presencia de una rana igual, que estaba escondida bajo las hojas de unas "varas de san josé".....la pasé a la pequeña charca que tengo.....y espero disfrutar de su croar esta primavera.....Saludps

Patricia dijo...

Hola!! bonitas fotos y que suerte que se quedara quieta la ranita y no se escondiera. Saludos

manuel mateo dijo...

¡Gracias, Esmeralda! por mostrarnos esas magnificas joyas de nuestra tierra y por tus extraordinarias descripciones.¡Ya te echábamos de menos. Saludos.